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ENCUENTRO EN LA PIRÁMIDE 2004
Antes de hablar
recorre el vértigo de la aceleración
en madrugadas de purpúreos
arañazos contra el cielo.
Y seamos lentísimos
como el instante que contrae la muerte.
Tiempo elástico de quien tiene veinte años,
el resto de la noche
y el pulso de su audacia.
Se trata de vivir,
de escalar este aire enrarecido,
se trata de rasgar
con el filo del ojo el pétalo más blanco.
Mira
Los cuerpos tiemblan y se abrazan,
escalofrío de pieles
heridas del espasmo.
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